El terremoto dejó cientos
de historias interrumpidas.
Aquí, cada una tiene nombre.
Un daño irreparable.
En Cali, el terremoto irrumpió en medio de la vida cotidiana. Edificios, viviendas y espacios públicos quedaron marcados por la fuerza del sismo, mientras la ciudad intentaba entender la dimensión de lo ocurrido. El paisaje urbano de esos días cuenta una parte de esa historia.
En una ciudad levantada sobre la montaña, el movimiento de la tierra tuvo consecuencias visibles en calles, viviendas y edificaciones. Hubo daños, derrumbes y vías interrumpidas. El registro de Manizales muestra un territorio obligado a cambiar de ritmo mientras comenzaba la reconstrucción.
Fachadas quebradas, estructuras averiadas, calles alteradas: Pereira quedó con las señales del terremoto a la vista. Más que un instante de destrucción, las fotografías registran el comienzo de una larga tarea: revisar, despejar, reparar y volver a habitar la ciudad.
En Chocó, el terremoto afectó viviendas y construcciones y alteró la vida de comunidades que pocas veces aparecen en los registros nacionales de los grandes desastres. Estas imágenes recuperan esa parte de la historia y amplían la mirada sobre el alcance del sismo.